El agua regenerada es uno de los recursos estratégicos con mayor potencial para afrontar la escasez hídrica y aumentar la resiliencia de los territorios. Los avances en tratamiento, control analítico y gestión del riesgo abren ahora una nueva etapa en la reutilización, en la que, junto a su uso ya ampliamente extendido en agricultura, comienzan a explorarse otras aplicaciones de mayor exigencia, como la reutilización potable indirecta.
La creciente variabilidad de la calidad de las aguas de captación, agravada por el cambio climático y la presión sobre los recursos hídricos, exige nuevas estrategias capaces de anticipar riesgos químicos y microbiológicos durante la producción de agua potable. En este contexto, el proyecto WaterCLUE ha desarrollado un conjunto de herramientas digitales que integran sensores en línea, inteligencia artificial y sistemas de apoyo a la decisión para evolucionar desde una operación reactiva hacia una gestión predictiva de las ETAP.
La gestión de datos en la nube impulsa la transformación digital de la industria del agua porque reúne, organiza y relaciona grandes cantidades de información que antes estaban separadas en sistemas como SCADA, GIS, sensores IoT y plataformas comerciales. Al concentrar esta telemetría casi en tiempo real y usar herramientas de análisis y aprendizaje automático, la nube ayuda a pasar de una gestión reactiva a una operación basada en previsiones. Así, las empresas pueden ajustar la presión de bombeo, localizar fugas ocultas antes de que sean visibles y reducir el gasto de energía en las plantas potabilizadoras y depuradoras.
La nueva norma UNE 100030:2026 actualiza y sustituye la versión de 2023 con el objetivo de reforzar la prevención y el control de la Legionella, complementando el RD 487/22, el RD 3/23 y las directrices de riesgo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La revisión incorpora mejoras derivadas de 3 años de experiencia práctica y del consenso entre expertos, Sanidad de las comunidades autónomas y el Ministerio de Sanidad.
La nueva Directiva (UE) 2024/3019 endurece los requisitos de tratamiento de las aguas residuales urbanas y sitúa el foco en la eliminación de microcontaminantes, la reutilización, la eficiencia energética y la circularidad. Salher prepara las EDAR para una nueva etapa del tratamiento de aguas.
Este trabajo evalúa la diversidad y la evolución temporal de bacterias acumuladoras de polifosfato (PAO) y de glucógeno (GAO) en una estación depuradora de agua residual (EDAR) a escala real con selector anaerobio y reactor carrusel.