La sucesión de borrascas como Leonardo, con episodios de lluvias intensas y condiciones meteorológicas adversas en la península, y particularmente intensas en Andalucía, ha vuelto a situar el foco en un fenómeno que define el presente y el futuro del clima: la creciente inestabilidad del ciclo del agua. A primera vista, las precipitaciones abundantes pueden interpretarse como un alivio frente a la sequía y la escasez de recursos hídricos. Sin embargo, cuando se analizan con mayor profundidad, como hace ahora la Alianza StepbyWater, estos episodios revelan una realidad compleja relacionada con el estrés hídrico y las lluvias extremas que forman parte de un mismo desafío: la adaptación al cambio y a la realidad climática.
La Empresa de Abastecimiento y Saneamiento de Aguas de Sevilla (Emasesa) necesitaba mejorar la monitorización y el control de sus operaciones y activos. Para lograrlo implementó la plataforma Xylem Vue y algunas de sus aplicaciones para el abastecimiento y saneamiento. De esta forma se ha centralizado la información para optimizar la gestión, reducir los costes operativos, mejorar el servicio al cliente y reducir el consumo hídrico y energético. Este es su caso.
La integración de tecnologías innovadoras como BIM, simulación avanzada, gemelos digitales e industrialización, está transformando la forma en que se conciben y gestionan las infraestructuras hidráulicas.
La bancarrota hídrica es la situación en la que se consume más agua de la que se puede regenerar, tratar o gestionar de forma sostenible, comprometiendo su disponibilidad futura, su calidad y su viabilidad económica. Ante este escenario, la innovación tecnológica de la ingeniería del agua de Salher es clave para frenar la tendencia.
La empresa Instrumentación Analítica - Instru demuestra, mediante un experimento, la estabilidad de la medida del analizador online Instran de amonio utilizando un electrodo de ion selectivo durante 3 meses sin ningún tipo de servicio en el electrodo ni el equipo, ni calibración ni cambio de reactivos.
La próxima pandemia podría detectarse en una depuradora antes que en un hospital. Esta afirmación, que hace apenas cinco años habría sonado a ciencia ficción, representa hoy una realidad técnica que Veolia está contribuyendo a materializar a escala continental.